Guantes de portero

A continuación te vamos a dar una serie de consejos para que tus guantes se mantengan mejor durante más tiempo.

Mantenimiento de los guantes de portero

La parte que debemos tener más cuidado de mantener es la palma de las manos ya que es la más delicada y la que está diseñada para proporcionar un buen agarre.

Las palmas  suelen ser de látex, un producto que sirve para mejorar el agarre de los guantes pero que si no tenemos cuidado se puede deteriorar con facilidad.

Generalmente el mayor deterioro que se produce en el latex de los guantes es por el roce con otros elementos diferentes al balón, como el roce con la hierba del campo o con cualquier otro objeto que toquemos. Debemos ser cuidadosos en este aspecto para evitar el deterioro prematuro de los guantes.

A diferencia de lo que podría parecer el roce con el balón apenas produce desgaste en los guantes.

Si pensamos en lavar los guantes debemos tener en cuenta que el agua es uno de los elementos que más deteriora el látex de los guantes. En la mayoría de ocasiones es mejor simplemente humedecer ligeramente los guantes y tratar de quitar la suciedad que pudieran llevar incrustada.

Como lavar los guantes de portero

Es muy importante no lavar nunca los guantes en la lavadora.

A continuación te mostramos paso a paso cómo lavar tus guantes de portero para que se conserven en las mejores condiciones posibles y durante más tiempo. Si tienes alguna duda puedes ver el video de más abajo.

  • Debemos preparar dos cubos de agua donde poder sumergir los guantes completamente. El agua debe tener una temperatura tibia, ya que el agua fría no quitará la suciedad adecuadamente y el agua caliente puede deteriorar el látex de las palmas de los guantes.
  • Debes utilizar únicamente jabones neutros ya que de lo contrario tus guantes se podrían estropear. Existen jabones especiales para guantes.
  • Para empezar sumergimos los dos guantes en uno de los cubos que contiene simplemente agua
  • En el otro cubo echamos el jabón que hemos preparado y hacemos espuma con el agua.
  • Sacamos los guantes del cubo con agua, nos los ponemos y una vez puestos los sumergimos en el cubo de agua con jabón donde empezamos a hacer movimientos de abrir y cerrar las manos y los frotamos entre si por las palmas de los guantes. Debemos frotarlos sin excesiva fuerza para no dañar el latex.
  • Una vez bien frotados los pasamos a la otra cubeta para quitarles el jabón o los llevamos directamente debajo de un grifo. Recuerda que el agua que utilicemos debe estar tibia.
  • Para secarlos los tendemos con los dedos hacia arriba, ya que se secarán más rápido, y con cuidado que no les de el sol directo para evitar que se degraden.